¿Qué necesito?

  • Ginebra (lógicamente)
  • Hielo
  • Tónica
  • Algún cítrico: limón, lima, naranja…
  • Vaso; uno adecuado y con la capacidad suficiente para hacer la mezcla.

Es muy importante saber cómo servir un gin tonic para poder disfrutar del verdadero sabor de este cóctel.

El vaso

El contenido importa, pero el continente también. No podemos servir el gin tonic en un vaso de tubo, es un recipiente nefasto, tiene una capacidad muy pequeña, no entra bien el hielo, se calienta la bebida al cogerlo con la mano…

Lo ideal para un gin tonic es servirlo en un vaso frío y que debe ser una copa de balón, y si no tenemos, un vaso de sidra, ya que son amplios y nuestras medidas lo completará en su totalidad sin necesidad de añadir nada más. Tiene que tener suficiente capacidad como para que quepan todos los ingredientes de forma desahogada.

Hielo

El hielo debe ser grande, gordo, compacto y duro. Su función es enfriar, no aguar el cóctel. Hay que poner suficiente para que la copa esté fría, pero no tanto como para dificultar el beber. Deben ser hielos grandes para que no se derritan fácilmente y nuestro trago quede aguado.

Nada de hielos con agujero en el medio, ya que de esta forma tardará más en derretirse y no aguará el gin tonic. Debe ser un hielo industrial, de los que se fabrican a muy baja temperatura y con agua osmotizada. El hielo casero no suele ser un buen aliado, nuestro congelador suele tener pescado, carne… darán aromas que no queremos en nuestro Gin tonic.

El hielo no debe sobresalir por encima del vaso, entonces ¿cuál es la cantidad de hielo correcta? Pondremos cuatro o cinco piezas y los removeremos para ayudar a enfriar un poco más nuestro vaso.

Ginebra

Existen un montón de variedades de ginebras diferentes con sabores y aromas muy diferentes que van desde más dulce a más amargas o incluso con pequeños matices florales.

La ginebra debe estar fría para retrasar que se derrita el hielo. La ginebra es la bebida que primero hay que poner en la copa, puesto que en todos los cocteles siempre va primero la bebida de mayor graduación alcohólica.

En este sentido y una vez elegida la que más te guste, es importante que cuando la sirvas no lo hagas pegando la botella al vasoPara servir bien la ginebra necesitarás echarla desde una cierta altura. Con este pequeño detalle conseguiremos que permita oxigenarse y liberar sus aromas mientras rueda por los hielos.

Tónica

Con el mundo de las tónicas pasa un poco parecido a lo que ocurre con el mundo de las ginebras, existen un sin fin de ellas y cada una combina mejor con una ginebra que con otra.

En cualquier caso y elijas la que elijas, cuando sirvas la ginebra debes inclinar el vaso y deslizarla por el cristal para que no pierda sus burbujas. No te recomiendo la cuchara trenzada para echarla, rompe la burbujas y las queremos en la copa. Aquí os aseguro que hay debate, pero yo creo que es más postureo que otra cosa. He llegado a ver algún barman echando tónica a presión en la copa… en fin.

Cítrico

Escoge tu cítrico en función de la ginebra que hayas elegido, corta una rodaja, colócala dentro del vaso y con la piel del mismo puedes aromatizar el borde de la copa antes de servir el alcohol.

Añadir un cítrico es perfecto para aromatizar cualquier gin tonic. Además los cítricos podemos frotarlos levemente sobre el borde de la copa para aromatizarla. El limón y la lima son los cítricos que mejor combinan con el gin tonic, pero no los únicos.

Ahora que ya tienes todo esto, solo te queda conocer las medidas exactas para ponerte manos a la obra.

¿Cuánto necesito? Proporciones para un gin tonic de libro

Las proporciones correctas para elaborar un buen gin, aunque para gustos colores, son de 50 mililitros de ginebra (entre 50 y 60 sería lo adecuado) y 200 mililitros de tónica. Con esas proporciones, el drink que vas a prepararte tendrá unos 8 grados aproximadamente.

Cómo hacer el gin tonic perfecto

  1. Después de todos mis consejos, lo que tienes que hacer es ponerte al lio, el El gin tonic perfecto se hace directamente en el vaso, no en coctelera. Lo primero es elegir la copa o vaso donde lo serviremos. Elige una copa de balón o un vaso ancho, de tipo sidra.
  2. Ponemos el hielo en la copa y si tienes una cuchara de coctelería, enfriamos la copa removiendo el hielo con la cuchara dando vueltas, siempre pegado al cristal de la copa. Si el hielo suelta algo de agua en el proceso, la vertemos fuera de la copa.
  3. Parte una rodaja entera de lima o limón y ésta, a su vez, en dos medias lunas. Con una de ellas, frota suavemente el borde la copa y exprime unas gotas de su zumo en el interior. Coloca la otra media luna de lima en el interior de la copa.
  4. Servimos la ginebra. La cantidad oscilará entre los 50 y los 60 mililitros, dependiendo de cada ginebra. Pero ni una gota más ni menos.
  5. Incorporamos la tónica suavemente, directo desde su botellín o lata pegada a la copa sin romper la burbuja, es mejor con burbujas que sin ellas.
  6. Por último, removemos con la cucharilla trenzada o con un palito de coctelería, da un cuarto de vuelta a la copa, para mezclar todos los ingredientes. Y servimos el gin tonic, en casa, siempre así. Aunque los botánicos ayudan a combinar y realzar la ginebra y tonica del gin tonic. Esto merece un espacio a parte.

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